Aikido

En MIT School, la enseñanza de aikido forma parte del currículo obligatorio. En esta sección podrá conocer más acerca de este ancestral arte de la mano de nuestro profesor Antonio Quero:

¿Qué es el aikido?

El Aikido es un sistema que deriva de las tradiciones marciales de Japón, basado en la comunicación y la creatividad. Otorga una importancia primordial al desarrollo espiritual del individuo y a la responsabilidad social.

 

El guerrero japonés, el samurai, seguía un programa formativo que implicaba un código ético: bushidô (el Camino del Caballero). En el combate, el nivel ético se puede resumir en cuatro niveles:

 

  • 1º nivel: Un experto luchador, sin provocación previa, ataca y mata a otro. Éticamente es el nivel más bajo.
  • 2º nivel: Un guerrero provoca a otro para que éste le ataque, pero al ser el primero superior en técnica lo aniquila. Hay una incitación para provocar la agresión y tal vez poder justificar la acción esgrimiendo que fue atacado primero. Éticamente hay poca diferencia con el primero.
  • 3er nivel: Un guerrero es atacado, sin atacar él primero ni provocar el ataque, se defiende y también mata o deja gravemente herido a su adversario. Éticamente ésta es una acción más defendible que las dos anteriores, sin embargo, su propia defensa termina con la destrucción de otro hombre. En los tres primeros niveles el resultado es el mismo, un hombre resulta muerto.
  • 4º nivel: sin atacar ni provocar un ataque, un samurai se defiende de tal manera, con tal habilidad y tal control que el atacante no resulta muerto, ni siquiera herido de gravedad.

 

Este último, y más elevado nivel ético, es la meta de todas las técnicas de autodefensa del Aikidô. Para llegar a este autocontrol se necesita habilidad técnica pero se requiere más que eso. Se requiere una intención ética. Un hombre debe desear sinceramente defenderse sin herir a otros. Buscando una integración de la mente, el cuerpo y motivos éticos.

 

¿Es posible dañarse practicando Aikido?

El Aikido nos enseña a cuidar de todos nuestros compañeros, a bajar al nivel de cada uno y no exigir más de lo que puedan dar ni dar más de lo que puedan recibir. Por ello, en la práctica de Aikido, el tanto por ciento de lesiones es mínimo, siendo en otros deportes, como el fútbol, muchísimo más alto.

 

Es normal que en una caída, en una luxación o en una proyección se sienta inicialmente algún dolor o molestia, pero al ser liberados por el compañero se disipa dicha molestia. Para ello hay unas reglas en la que el contrario (uke) puede avisar, mediante una palmada, a quien hace la técnica (tori) para que no siga: a partir de aquí se libera al compañero.

 

Es necesario, por un lado, el respeto al compañero, seguir al pie de la letra los consejos del profesor y poner en práctica la confianza, primordial para practicar, ya que hay momentos en el que el compañero deja su cuerpo con toda la confianza al oponente para que practique y experimente; luego será al contrario.

 

Si en lugar de estar relajado, el alumno está tenso y fuerte, si en lugar de practicar intenta medirse con su compañero, poniendo resistencia en la ejecución de la técnica, seguramente hay una probabilidad más alta de lesión. Por ello, la etiqueta, el respeto y la cortesía y las normas del Dojo no son formalidades vacías, sino que sirven para crear condiciones esenciales para un buen entrenamiento.

Objetivos del Aikido

  • Aprender
  • Valorarse
  • Ser más fuerte
  • Adquirir maestría
  • Dominar acontecimientos
  • Actitud de decisión fluida
  • Prevenir eventualidades
  • Comprender el exterior e interior
  • Dominar la situación
  • Poder…
  • Pero ¿Cuál es el objetivo del poder?
  • El objetivo de poder es poder.
  • Entonces cortocircuitemos todo esto…
  • El objetivo de la práctica… Es la práctica.

Escrito por F.Noel, 7º Dan Aikikai

Edad para practicar Aikido

El Aikido es recomendable en niños a partir de cuatro años. A estas edades, los conceptos de paz interior, relajación o defensa personal no tienen demasiado sentido, por lo que son otros los objetivos que se buscan las clases, que están orientadas a brindarles espacios para, a través de diversas situaciones, dentro de un clima divertido y dinámico, explorar y desarrollar todas sus potencialidades tanto física, mental y socialmente. Es como plantear los pilares para construir un edificio; si los pilares son buenos y firmes, se construirá un buen edificio, bello, resistente y duradero.

¿Por qué Aikido?

El Aikido es deporte de combate para algunos, místico para otros. De propósito ambicioso, propone nada menos que un modo de solucionar los conflictos que erradicaría la violencia, y por esta misma razón, sugiere un ángulo de acercamiento y de comunicación a los otros y al mundo. Su fuerza viene probablemente del rigor de sus principios y de que se apoya en un método coherente y estructurado, siendo a la vez prolongación y ruptura con las demás artes marciales. 

 

Hay artes marciales tradicionales, como el taekwondo, que al pasar a ser competitivo y olímpico. han perdido parte de sus principios tradicionales. Además, muchos de ellos requieren una destreza física importante, por lo que cuando la persona crece, sientes que no puede practicarlo. Sin embargo, el Aikido puede ser practicado por cualquier persona, sin diferencia de edad, sexo o condiciones físicas, incluso con alguna merma física. 

Relación profesor-alumno en Aikido

Los alumnos de un profesor de aikido son su prioridad. Él vela por su bienestar y sirve de vínculo con otros profesores. Parte del trabajo de Aikido es terapéutico, en su más diverso contexto. El aikido está en la línea física (técnicas) y la espiritual (religión, filosofía, energía, etc.). El aikido enseña a estar alerta ante los distintos retos de la vida, a afrontarlos de mejor forma e incluso a ayudar a otros.